Aunque popularmente se asocian las dificultades para conseguir el embarazo con la mujer, los problemas de fertilidad en hombres son muy diversos y normalmente solo se detectan cuando la pareja lleva un tiempo intentándolo sin conseguirlo y se realizan pruebas.

Uno de los problemas que un varón puede padecer en relación con la reproducción es la azoospermia.

La azoospermia, que veremos a profundidad en éste artículo, es la ausencia de espermatozoides en el semen.

 

¿Qué es la azoospermia?

 

La azoospermia es una de las causas más frecuentes de infertilidad masculina, que, desafortunadamente, está creciendo en los últimos años.

Como mencionamos anteriormente, la azoospermia es la ausencia total de espermatozoides en el semen, lo que impide la fecundación y, en consecuencia, el embarazo.

Existen dos tipos de azoospermia:

  • La obstructiva, que consiste en una obstrucción que imposibilita que el esperma que produce el sistema reproductor, salga al exterior junto con el semen y
  • La no obstructiva o secretora, en la que no existe ningún bloqueo, y la ausencia de esperma en el semen se explica por la producción muy baja o nula de éstos, impidiendo que salgan.

La azoospermia afecta al 1% de los hombres en el mundo y representa el 15% de las causas de infertilidad en los hombres con problemas de fertilidad, por lo que es considerada una enfermedad poco común.

 

Los síntomas de la azoospermia

 

El problema de la azoospermia es que es prácticamente asintomática en el día a día, muchos hombres pueden padecerla sin saberlo nunca.

El síntoma más claro e inequívoco, es el fracaso en el intento de embarazo después de un año de relaciones sexuales sin protección, con una erección normal y sin problemas de eyaculación.

En ocasiones sí que puede haber síntomas como el cambio de color o apariencia del semen, sobre todo cuando se vuelve más transparente y menos viscoso que de costumbre; otra posible señal es la aparición de problemas en la erección o alteraciones de índole sexual.

En cualquier caso, ningún de éstos síntomas están estrechamente relacionados con la azoospermia, puesto que pueden relacionarse con otros problemas o factores ajenos a la infertilidad.

Otros signos que pueden orientar la azoospermia son los siguientes:

  • Aumento de la grasa corporal, vello corporal y tejido mamario.
  • El semen se vuelve blanquecino.
  • Hinchazón del escroto.
  • Testículos pequeños ó que no se pueden palpar.
  • Venas muy grandes y visibles en el escroto.

 

¿Cómo se diagnostica la azoospermia?

 

Durante las pruebas de diagnóstico de pareja estéril, el ginecólogo te realizará preguntas sobre el tiempo lleváis intentando concebir, la frecuencia de las relaciones sexuales, estilo de vida, e historial médico en general.

Concretamente puede realizar las siguientes pruebas:

  • Un examen físico para revisar los síntomas o signos que mencionamos en el punto anterior.
  • Un análisis de semen para verificar la fertilidad, analizando el movimiento y cantidad de los espermatozoides en el eyaculado.
  • Análisis de sangre para obtener más datos sobre tu salud en general.
  • Pruebas genéticas para determinar si hay algún antecedente que afecte en la producción o transporte de esperma.
  • Una imagen por resonancia magnética (MRI) de tu glándula pituitaria para buscar las causas de tu fertilidad, como una obstrucción, por ejemplo.
  • Una venografía espermática, para observar las venas en el escroto (varicocele).
  • Un ultrasonido escrotal para detectar bultos o cambios en tus testículos y escroto.
  • Un análisis de orina posterior a la eyaculación, para buscar esperma en la orina, que pueda indicar alguna obstrucción o problemas durante y con la eyaculación.
  • Una biopsia testicular para determinar la capacidad de éstos para producir espermatozoides de forma normal.

Causas de la azoospermia

 

Aunque no existen causas concretas que ocasionen la azoospermia, sí que hay factores que indican un mayor riesgo de padecerla.

Estas son algunas según el tipo de azoospermia:

 

Azoospermia no obstructiva o secretora

 

  • Medicamentosa, los esteroides, los antibióticos y los medicamentos para tratar la inflamación o el cáncer pueden afectar la fertilidad masculina.
  • Alteraciones genéticas que puede afectar la producción de espermatozoides o el desarrollo de los órganos reproductores. Estos incluyen el síndrome de Klinefelter y el síndrome de Kallman
  • El tabaco, alcohol y consumo de drogas también podría causar problemas con la producción de esperma.
  • Alteraciones hormonales que podrían ser causados ​​por anomalías testiculares pueden afectar la producción de esperma.
  • La radioterapia .
  • La eyaculación retrógrada es una afección que causa que el semen pase a la vejiga en lugar de salir del cuerpo. Esto es usualmente causado por algún problema en el cuello de la vejiga y puede deberse a las lesiones de la columna, a medicamentos o a diabetes.
  • Otros factores incluye a los pesticidas, los metales pesados, el calor y la falta de descenso testicular (cuando los testículos no bajan del abdomen al escroto). Cualquiera de estos pueden afectar la producción de esperma.

 

Azoospermia obstructiva  no secretora

 

  • La vasectomía (aunque es obvia, hay que mencionarla).
  • Una infección, como la chlamydia, puede bloquear algún conducto e impedir la expulsión del esperma.
  • Alguna afección congénita, como nacer sin los conductos deferentes que impediría el transporte de los espermatozoides o algún tumor que los bloquea.
  • Complicaciones quirúrgicas en el pasado que hayan producido alteraciones a nivel fisiológico. Las lesiones previas o la cirugía de columna, pelvis, abdomen bajo, o de órganos sexuales masculinos podrían causar daño al sistema reproductor masculino. 

Azoospermia y embarazo ¿Son compatibles?

 

Tratamientos para la azoospermia

 

Los tratamientos que podemos aplicar para el tratamiento van a tener resultados dispares dependiendo del tipo de azoospermia.

Normalmente la tasa de éxito en embarazos con azoospermia secretora es alta, aunque la garantía de éxito no es total.

Afortunadamente existe una variedad relativamente amplia de tratamientos para la azoospermia y depende del tipo de azoospermia que padezcas y las causas que lo originen.

Si el paciente padece una azoospermia no obstructiva causada por una medicación, puede revertirse con la retirada del medicamento o su sustitución.

En otras ocasiones también pueden revertirse con tratamientos hormonales que estimulen la producción de espermatozoides.

Si la azoospermia es obstructiva, lo más común es recurrir a la cirugía para eliminar un varicocele o para reparar algún conducto obstruido dentro del aparato reproductor otras veces realizamos una embolización percutánea para tratar el varicocele.

Si la azoospermia es obstructiva y la cirugía no logra la circulación del esperma, se puede proceder a una aspiración del esperma directamente de los testículos (MESA o TESE), para su posterior congelación y buscar la fecundación del óvulo in vitro, ICSI. (enlace artículo FIV).

Así que ya sabes, si tras un año intentando el embarazo éste no se produce, debes acudir a un profesional. Como hemos visto, es una patología para la que existen diferentes tratamientos tras los cuales, se consiguen unas tasas de embarazo altas.