Cuando durante un embarazo surge el riesgo de que el bebé nazca con determinados problemas puede ser necesario realizar una cordocentesis, sobre todo cuando otras pruebas realizadas no han aportado una información concluyente.

 

¿Qué es la prueba de cordocentesis?

 

La cordocentesis es una prueba de diagnóstico prenatal que se realiza en algunas mujeres embarazadas, si así lo recomienda su ginecólogo.

Es un tipo de procedimiento invasivo que consiste en una punción en el cordón umbilical para la obtención de una muestra directa de sangre del feto.

Posteriormente esa sangre será analizada y se realiza por punción del cordón umbilical dirigida por ecografía realizada mediante la asepsia de la pared abdominal.

Esta prueba también se conoce como PUBS o muestreo percutáneo de sangre del cordón umbilical.

Cuando el ginecólogo sospecha que el feto que crece dentro del útero puede estar sufriendo algún tipo de afección relacionada con la sangre (como anemia de células falciformes, cantidad baja de glóbulos rojos sanos, trombocitopenias), anomalía genética (paladar hendido o síndrome de Down) o infecciones (rubeola o toxoplasmosis, citomegalovirus, PVP19, )  muerte gemelo monocigoto,isoinmenizacion, puede proponer que se realice una prueba de cordocentesis para confirmarlo.

Dicha prueba suele realizarse a partir de las 20 semanas de gestación, ya que en este momento el cordón umbilical ya se ha desarrollado por completo.

La cordocentesis generalmente se realiza tras descartar otras pruebas, no es la prueba de primera elección porque conlleva un mayor riesgo de complicaciones para el bebé que otros procedimientos. Será tu ginecólogo quien te aconsejará si es necesario realizarla cuando otras opciones no están disponibles o no aportan suficiente información.

En raras ocasiones, se puede usar la cordocentesis para revisar los cromosomas fetales a través de un microarray de cromosoma o un análisis de cariotipo.

La sangre obtenida a través de la cordocentesis también puede usarse potencialmente para otros tipos de estudios genéticos, para administrar al feto determinados tratamientos si se consideran necesarios o recibir una transfusión de sangre.

Los posibles riesgos de la cordocentesis

 

Al igual que otros procedimientos, esta prueba conlleva riesgos tanto para la madre como para el feto. Aunque seguro, se considera un procedimiento invasivo.

Según la Asociación Americana de Embarazo, el aborto espontáneo es el principal riesgo de cordocentesis, con uno o dos abortos espontáneos por cada 100 procedimientos.

Otros posibles riesgos de cordocentesis pueden incluir:

  • Sangrado fetal
  • Hematoma de cordón
  • Ralentización de la frecuencia cardíaca fetal
  • Infección
  • Hemorragia fetal-materna
  • Rotura prematura de membranas (PROM)

En cualquier caso, tu ginecólogo valorará el riesgo en función de la situación médica.

Es importante indicar que, aunque la prueba puede detectar diferentes anomalías o problemas con un alto grado de precisión, no mide la gravedad de estos problemas.

Tu ginecólogo y/u obstetra, interpretará los resultados obtenidos y responderá las preguntas que te surjan.