¿Cómo actuar frente a la infertilidad masculina? La reproducción, algo tan sencillo para algunas personas, puede generar muchos sinsabores para otras, y es que más del 15% de las parejas tienen dificultades para concebir.

Esto significa que, a pesar de haber mantenido relaciones frecuentes y sin protección durante más de un año, no han podido conseguir el embarazo. Dentro de este 15%, en una de cada cinco ocasiones la infertilidad proviene del varón.

La infertilidad masculina normalmente está originada por la cantidad o calidad de su esperma. Cuando la calidad es baja o la cantidad escasa, conseguir el embarazo se convierte en difícil y a veces, imposible.

Se diagnostica cuando después de haber realizado pruebas clínicas a los dos miembros de la pareja, se han encontrado alteraciones en el varón.

Generalmente, la infertilidad masculina no tiene síntomas claros a simple vista más allá de la falta de concepción, las relaciones suelen ser normales sin ningún signo aparente.

Lo mejor, para salir de dudas, es realizar un estudio de fertilidad a la pareja, más adelante os explicaremos cuales son las más habituales.

¿Cómo se produce la infertilidad masculina?

La fertilidad masculina es un factor complejo. Para que una mujer consiga el embarazo el hombre debe producir esperma sano, esto significa que los órganos reproductores masculinos han tenido un crecimiento adecuado durante la pubertad.

Al menos uno de los testículos debe estar funcionando correctamente y el cuerpo debe generar las hormonas necesarias (entre ellas la testosterona), para activar y mantener la producción de esperma. Alrededor del 65% de los hombres no fértiles tiene problemas para generar esperma.

Los espermatozoides tienen que ser conducidos al líquido seminal. Una vez que se producen espermatozoides en los testículos, deben llegar al semen donde se mezclarán.

Los bloqueos, (a menudo llamados obstrucciones) en los conductos que canalizan los espermatozoides desde los testículos hasta el pene pueden causar una completa falta de esperma en el semen.

Debe haber suficiente volumen espermático en el semen. Si el número de espermatozoides es insuficiente, las posibilidades de que uno de ellos fertilice el óvulo se reducen.

Se considera un índice bajo menos de 15 millones de espermatozoides por mililitro de semen o menos de 39 millones por eyaculación.

La movilidad del esperma debe ser suficiente. Si el movimiento (motilidad) es insuficiente, no podrán llegar al óvulo para su fertilización, lo que provoca la infertilidad masculina en el 25% de los casos.

A continuación, compartimos el resumen de algunas de las causas más comunes.

 

Problemas en la producción de esperma

  • Causas cromosómicas o genéticas.
  • Testículos no descendidos (fallo de los testículos para descender al nacer).
  • Infecciones.
  • Torsión (torsión del testículo en el escroto).
  • Varicocele (venas varicosas de los testículos).
  • Medicamentos y productos químicos.
  • Daño producido por radiaciones.
  • Causa desconocida.

 

Bloqueos en el transporte del esperma

  • Infecciones.
  • Problemas relacionados con la próstata.
  • Ausencia del conducto.
  • Vasectomía.

 

Problemas sexuales (problemas de erección y eyaculación)

  • Falta de eyaculación.
  • Eyaculación retrasada o prematura.
  • Disfunción eréctil.
  • Relaciones poco frecuentes.
  • Lesión de la médula espinal.
  • Cirugía de próstata.
  • Daños en el sistema nervioso.
  • Algunos medicamentos.

 

Problemas hormonales

  • Tumores en la glándula pituitaria.
  • Carencia congénita de LH / FSH (problema pituitario desde el nacimiento).
  • Abuso de esteroides anabólicos (androgénicos).

 

Anticuerpos espermáticos

  • Vasectomía.
  • Lesión o infección en el epidídimo.
  • Causa desconocida.

Nuestra recomendación es que una vez que haya pasado más de un año o más intentando conseguir el embarazo sin éxito, la pareja realice un estudio de esterilidad.

Las pruebas diagnósticas más frecuentes son:

  • Seminograma.
  • Capacitación espermática.
  • Análisis hormonales.

En ocasiones, puede recomendarse realizar estudios más específicos, tales como:

  • Cultivo semen para valorar una posible  infección.
  • Biopsia testicular.
  • Estudio de Meiosis en Biopsia Testicular.
  • Fish espermatozoides.
  • Microdeleciones del cromosoma Y.
  • Mutaciones del gen de la fibrosis quística.

En función de los resultados de las pruebas realizadas, el especialista recomendará la aplicación de un tratamiento (médico o quirúrgico) o técnicas de reproducción asistida.