Algunas ETS no presentan síntomas visibles, por lo que su propagación es sencilla. Este es el caso de la tricomoniasis.

¿Qué es la tricomoniasis? La tricomoniasis es una infección contraída por transmisión sexual que afecta tanto a hombres como a mujeres (especialmente a estas últimas) y puede no presentar síntomas visibles. La causa el parásito Trichomonas vaginalis.

La infección se localiza habitualmente en la vagina o la uretra. Su tratamiento es muy sencillo, pero si no se trata a tiempo, puede producir complicaciones importantes en la salud.

 

Síntomas de la tricomoniasis

 

Se calcula que uno de cada tres infectados con tricomoniasis no presenta síntomas y desconoce que padece la enfermedad, algo que propicia el contagio a otras personas.

Estos son algunos de los síntomas más comunes en mujeres:

  1. Secreción vaginal, que puede presentar mal olor.
  2. Escozor, enrojecimiento y sensibilidad en o alrededor de la vagina.
  3. Dolor al orinar.
  4. Dolor durante las relaciones sexuales.
  5. Sangrado después de las relaciones sexuales.
  6. Ganas frecuentes de orinar (más de lo normal).

En los hombres, los principales síntomas son:

  1. Secreción a través del pene.
  2. Dolor o ardor al orinar.
  3. Malestar después de eyacular.

La presencia de estos síntomas no quiere decir que inequívocamente estemos hablando de tricomoniasis, pero sí deben ser un punto de partida para acudir inmediatamente a un especialista.

 

¿Cómo se contrae la tricomoniasis?

 

Como cualquier otra enfermedad de transmisión sexual, se contrae a través del contacto sexual sin protección con una persona infectada previamente. Se contagia a través del semen, liquido pre-eyaculatorio y los fluidos vaginales.

Aunque su forma de contagio más típico es el sexo vaginal, no es el único: puede contraerse a través del contacto de vulva con vulva, por medio de juguetes sexuales o con el tacto de genitales (y fluidos) de personas infectadas. No se contrae a través de otro tipo de contacto como besos o el sexo anal.

Muchas personas con tricomoniasis no tienen ningún síntoma, pero aun así pueden contagiar a otras personas. Por lo tanto, usar preservativos y mantener relaciones sexuales seguras es la mejor manera de prevenir la tricomoniasis y otras ETS.

 

¿Cuáles son los factores de riesgo de la tricomoniasis?

 

Según la Asociación Americana de Salud Sexual, se estima que cada año aparecen un millón de nuevos casos de tricomoniasis. Es más común en mujeres que en hombres.

Como dato estadístico, 2,3 millones de mujeres con la infección tienen entre 14 y 49 años de edad.

El riesgo de infección puede aumentar con:

  • Múltiples parejas sexuales.
  • Haber padecido otras ETS.
  • Infecciones previas por tricomoniasis.
  • Sexo sin preservativo.

 

¿Cómo se diagnostica la tricomoniasis?

 

El diagnóstico se realiza a través de una prueba específica. Si descubres alguno de los síntomas que indicamos anteriormente o has mantenido relaciones sexuales sin protección, es una buena idea acudir a tu médico.

Durante la prueba, el personal médico usará un hisopo de algodón para tomar muestras de las secreciones de tu pene o vagina, para examinarlas luego bajo el microscopio.

También se te puede pedir una muestra de orina. A veces, la prueba se realiza frotando suavemente los genitales con un algodón, para tomar muestras de células del pene o vagina.

La tricomoniasis puede parecer y actuar como otras infecciones comunes, como la gonorrea, la clamidia o la vaginosis bacteriana, por lo que es frecuente realizar análisis que contemplen estas posibilidades.

Aunque a nadie le atrae la idea de realizarse pruebas, la buena noticia es que la tricomoniasis es perfectamente tratable con medicamentos, por lo que, cuanto antes conozcas su existencia, antes podrás tratarla y eliminarla.

Una vez que te confirmen el diagnóstico, deberás notificarlo a tus parejas sexuales actuales o más recientes para que se hagan también las pruebas pertinentes.

Antes de la prueba debes tener las siguientes consideraciones:

  1. Evita tener relaciones sexuales (recuerda que hablamos de una ETS).
  2. No uses talcos, aerosoles, desodorantes o perfumes que oculten el olor de las secreciones, porque pueden ocultar síntomas a tu médico.
  3. No te duches antes de la prueba, porque la ducha elimina fluidos vaginales que pueden ser importante en el análisis.
  4. Intenta, solo si es posible, que la prueba no coincida con tu menstruación.

 

El tratamiento para la tricomoniasis

 

La mayoría de las veces, la tricomoniasis es muy fácil de eliminar. Tu ginecólogo te recetará antibióticos para tratar la infección.

Si una persona recibe tratamiento para la tricomoniasis, también es muy importante que sus parejas sexuales lo reciban. De lo contrario, podría pasar la infección de un lado a otro o a otras personas.

Debes tener en cuenta lo siguiente:

  1. Asegúrate que tu pareja también siga el tratamiento.
  2. Consulta con tu médico cuando podrás volver a tener relaciones sexuales.
  3. No compartas tu medicamento.
  4. Consulta a tu médico alguna solución para la limpieza de las secreciones.

Es importante que te cuides, uno de cada cinco pacientes de tricomoniasis vuelve a infectarse en un plazo no superior a 3 meses después de la infección.

 

Tricomoniasis y el embarazo

 

La tricomoniasis puede causar complicaciones únicas en mujeres embarazadas. Puede haber una mayor probabilidad de tener un parto prematuro o de un bebé con bajo peso al nacer. Aunque es poco frecuente, la infección puede transmitirse al bebé durante el parto.

Si estás embarazada y sospechas que tienes tricomoniasis o cualquier otra ETS, habla con tu médico lo antes posible para evitar complicaciones para ti y para tu hijo.

 

Posibles complicaciones de la tricomoniasis

 

Una infección de tricomoniasis puede hacer que sea más fácil contraer otras ETS. La inflamación genital causada por la tricomoniasis puede aumentar su riesgo de contraer VIH, junto con otras ETS. También pueden aparecer otras afecciones, como gonorrea, clamidia, vaginosis bacteriana o enfermedad inflamatoria pélvica (PID).

La mejor forma de evitar contraer tricomoniasis es mantener una vida sexual responsable, tomando las mismas precauciones que frente a cualquier ETS.

Es vital acudir de inmediato al médico, por tu propia salud, especialmente si eres mujer y embarazada, y comunicarlo de inmediato a tus parejas sexuales.